En Jumi nos encantan los trucos, y más si son sencillos. En esta ocasión, te contamos cómo evitar que productos cómo los embutidos y el queso se acaben secando cuando los dejamos en el frigorífico.
Normalmente, tendemos a recurrir de manera rápida al papel de aluminio o film para conservar las sobras de estos alimentos y llevarlos a la nevera. Pasado un tiempo, estos productos tienden a perder su sabor y textura.
Y como sabemos que esto te ha ocurrido muchas veces, te contamos un truco muy fácil que te permitirá mantenerlos en perfecto estado.
El truco para que no se sequen los quesos y embutidos.
Si queremos evitar que el embutido y queso sobrantes terminen en la basura porque no se mantienen frescos, necesitamos un tupper hermético. Con este recipiente buscamos reducir al máximo el contacto con el aire, que es el que provoca que estos alimentos se resequen. De esta forma, no solo prolongamos su vida útil, sino que ayudamos a que conserven su textura y sabor.
Para mantener el queso como el primer día, requeriremos de distintos cuidados en función del tipo de queso que dispongamos. Además de los recipientes herméticos, hay otros métodos muy efectivos para su mantenimiento. Entre ellos, el uso de papel de horno, perfecto para quesos tiernos y semicrudos, con el que se envuelven de manera ajustada, pero dejando un pequeño espacio para que el producto pueda respirar. Otra de las formas más efectivas es conservar el queso, cortado en trozos, en aceite de oliva. Este método es capaz de conservarlo, a la par que realza su sabor. Además, para regular la humedad de las queseras, recomendamos agregar granos de arroz o garbanzos en la base, lo que disminuye la posible aparición de moho.
En este punto, es importante recordar que el queso debe estar siempre refrigerado para ralentizar su proceso de curación.
Conserva el embutido como un auténtico experto
Para mantener el sabor y la textura de tus embutidos favoritos, hay distintas formas, según las necesidades. Por un lado, hay que cubrir el corte de jamón con su propia grasa, para que no pierda la humedad y conserve todo su sabor. El uso de plástico transparente y un trapo de algodón, lo que evitará que se seque prematuramente al protegerlo del aire y la luz. Por último, antes de guardar la pieza empezada, recomendamos aplicar un poco de aceite de oliva en la parte del corte. De esta forma, evitaremos que se reseque o se ponga rancio.
Para poder disfrutarlo de la mejor manera, en Jumi les contamos a nuestros clientes que lo mejor es dejarlo reposar a temperatura ambiente durante una hora antes de consumirlo.